¿Cómo establecer una comunicación sana dentro de la familia?

Comunicación; Es un proceso en el que los individuos se transfieren sentimientos, pensamientos e información entre sí de forma consciente o inconsciente. La primera comunicación comienza en el entorno familiar en el que nace el niño. Entonces, podemos decir que la familia es el lugar donde el niño aprende por primera vez a socializar. Los mensajes verbales y no verbales que se le dan al niño y los comportamientos mostrados comienzan a tener un impacto significativo en los primeros patrones de experiencia del niño.

Una de las cuestiones más importantes en el funcionamiento de la familia es la comunicación que establecen los miembros de la familia. Una comunicación sana dentro de la familia permite que los miembros de la familia comprendan mutuamente los sentimientos y pensamientos de los demás; Revela comportamientos de cooperación, cooperación e intercambio y crea una base más saludable para el desarrollo de los niños. Los niños en un entorno familiar donde se produce una buena comunicación familiar desarrollan una personalidad más autónoma e independiente. Al mismo tiempo, adquieren la libertad y el hábito de expresar libremente sus sentimientos y pensamientos. Por el contrario, se perturba el desarrollo personal de los niños en un entorno familiar donde no se puede establecer una comunicación familiar efectiva. Comienzan a desarrollar un patrón de personalidad dependiente que no puede pensar libremente, no pueden expresar sus sentimientos y pensamientos abiertamente incluso si piensan, los reprime y, desafortunadamente, se encuentran con varios problemas en el futuro. Por esta razón, es sumamente importante establecer una comunicación efectiva entre padres e hijos, porque la relación del niño con los miembros de la familia forma la base de su comportamiento hacia otros individuos y objetos en el futuro.

Para Una comunicación saludable con el niño: aspectos a considerar

 La comunicación dentro de la familia es un proceso en el que padres e hijos transmiten los sentimientos, pensamientos e información que quieren transmitirse entre sí, de forma consciente o inconscientemente. Durante este período, muchos padres tienen dificultades para comunicarse correctamente con sus hijos, comprender las bases del comportamiento del niño y determinar su actitud hacia él. Entonces, ¿cómo pueden los padres establecer una comunicación más precisa y saludable con sus hijos?

 

 

Dentro de los obstáculos familiares en la comunicación

 La base de los problemas que surgen en la comunicación familiar radica en la relación entre padres e hijos que no se puede establecer de forma saludable. forma. Las siguientes barreras de comunicación se ven a menudo en tipos de familias donde el niño tiene problemas con sus padres.

1. Mandando y Manejando: Al niño; Utilizar expresiones como “tienes que hacer” o “tienes que hacer” puede crear miedo o resistencia en los niños y puede aparecer una actitud rebelde.

2. Amenazantes e intimidantes: “.....si no lo haces,.... sucederá”, “o lo haces o...” Las amenazas realizadas con expresiones como estas provocan un sentimiento de miedo y un comportamiento de sumisión en los niños. Esto puede hacer que desarrollen una estructura de personalidad pasiva-dependiente en sus últimos años. Al mismo tiempo, el niño también puede exhibir un comportamiento de prueba para saber si los resultados que se le dicen realmente ocurrirán.

3. Dando constantemente lecciones morales y exigiendo orientación: Expresiones como “...debiste haber hecho...”, “es tu responsabilidad...”, “..... .. deberías hacer esto” son obligatorios para los niños y crean sentimientos de culpa.

4. Constantemente dando consejos y brindando soluciones:  “Si yo fuera.....”, “¿Por qué no lo haces.....?”, “Creo que.....”, “Déjame sugerirte esto. Decirle constantemente al niño expresiones como...” impide que el niño desarrolle la capacidad de resolver sus propios problemas. Asimismo, impide que el niño piense en el problema en su totalidad y encuentre diferentes opciones y las pruebe.

5. Juicio, crítica y culpa: las frases que conllevan juicio, crítica y culpa, como "no eres nada maduro", "eres un vago", "eres travieso", hacen que tu hijo se evalúe mal y se sienta inadecuado. A menudo los niños perciben esas críticas como genuinas; Como “ya soy malo, vago, fracasado”…

6. Aprecio y elogios constantes y exagerados: Por supuesto, debes elogiar a tus hijos y estar de acuerdo con sus opiniones, pero así como el exceso de todo es demasiado, debes tener cuidado de hacerlo con moderación. Si muestras elogios exagerados a tus hijos y constantemente confirmas sus pensamientos con frases como "Es muy bonito", "Tienes razón, es culpa del profesor", "Estás haciendo un gran trabajo", esto generará ansiedad en el futuro ya que hará que el niño piense que las expectativas de la familia son altas. Al mismo tiempo, existe una alta probabilidad de crear un patrón de personalidad grandioso en el niño.

7. Insultos y ridiculización: Expresiones como “bebé grande”, “retrasado”, “vamos, ojos llorosos”, etc. pueden crear un sentimiento de inutilidad y la creencia de que el niño no es amado. Es muy negativo para la autoimagen del niño.

8. Consolar constantemente, cambiar de tema, burlarse de la tarea: Expresiones dirigidas al niño como “Olvídalo”, “Animémonos un poco”, “Con el tiempo te sentirás mejor”, “ Hablemos de otras cosas”; Hace que el niño se sienta incomprendido, crea que sus problemas se consideran sin importancia e innecesarios, se sienta inútil y hace que el niño se sienta enojado con sus padres. También puede implicar huir de los problemas en lugar de afrontarlos.

9. Supervisión excesiva, cuestionamiento y contabilidad: “¿Por qué? ¿OMS? ¿Qué has hecho? ¿Cómo?" Cuando se hacen preguntas como estas a los niños con demasiada frecuencia y se lleva a cabo una supervisión excesiva, los niños pueden sentirse ansiosos y asustados porque no saben a dónde va la persona que hace la pregunta. Por eso tienden a evadir, dar respuestas a medias o mentir.

 

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