La enfermedad de las hemorroides es una enfermedad común en toda la sociedad. Por esta razón, a menudo nos encontramos con pacientes con hemorroides en la práctica de cirugía general.
La enfermedad de las hemorroides ocurre como resultado de la expansión de las venas en el ano y/o recto y el edema. Estas venas son en realidad naturales y existen en todas las personas. Sirven como cojines en la zona anal. La enfermedad de las hemorroides generalmente ocurre como resultado de situaciones que causan un aumento de presión en esta área.
Las hemorroides preexistentes pueden progresar más. El ejemplo más conocido de esto son las hemorroides, que ocurren cuando el aumento de presión en las venas intraabdominales durante el embarazo se refleja en esta zona. La dificultad para defecar, el estreñimiento y el esfuerzo constante pueden causar hemorroides. El hecho de que la enfermedad de las hemorroides ocurra con más frecuencia en algunas familias está relacionado con una predisposición genética.
La enfermedad de las hemorroides es una enfermedad benigna, pero también puede ser el primer síntoma de cáncer de recto. El tumor en el intestino bloquea los vasos, lo que hace que los vasos hemorroidales se ensanchen y, como resultado, la enfermedad hemorroidal. Por este motivo, se debe realizar una colonoscopia o rectosigmoidoscopia en pacientes con hemorroides mayores de 40 años.
La enfermedad hemorroidal se clasifica en 4 categorías. La importancia de esto está relacionada con los métodos de tratamiento que se ofrecerán a los pacientes. Por ejemplo, un paciente de categoría 3 sería una opción adecuada para la cirugía de hemorroides. Sin embargo, en las hemorroides de primer grado, los resultados se pueden obtener fácilmente con tratamientos sencillos no quirúrgicos.
Las técnicas quirúrgicas utilizadas en las cirugías de hemorroides varían según el grado de la enfermedad y el paciente. Las cirugías clásicas se pueden realizar con o sin puntos.
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